Evaluando subjetivamente una magnitud objetiva
Estimar una superficie no suele plantear ninguna dificultad, especialmente cuando se trata de polígonos regulares; requiere sin embargo tareas previas, como medir sus lados, apotemas, etc. En cierto sentido, esta situación es similar a la que afrontamos en muchos problemas reales, en los que la evaluación es posible pero requiere un esfuerzo analítico que puede resultar inasumiblemente costoso.
¿En qué medida podríamos esperar que AHP nos proporcione una evaluación precisa de una superficie? Ya sabemos que no podemos medir, rigurosamente, la superficie; pero, como vamos a comprobar de inmediato, sí podemos obtener una clasificación precisa y, lo que es más interesante, una medida relativa de la dimensión de cada polígono, en relación al más grande de ellos.