La situación económico - financiera y su expresión en las ratios
Vamos a examinar en qué medida podemos esperar que las ratios financieras nos ayuden a diagnosticar la empresa, destacando características o anomalías con incidencia en su estabilidad. Partimos de un escenario base en el que a continuación se introducen diferentes cambios, para comprobar de qué manera se manifiestan en las ratios. Evitaremos el uso extensivo de ratios, y nos centraremos en un pequeño número que nos permite evaluar todas las áreas relevantes.
Recuerde que en el apartado de recursos complementarios se ofrecen algunas guías y bibliografía acerca del trabajo con hojas de cálculo.
En este escenario básico observamos:
- Las inversiones están distribuidas de manera muy equilibrada entre inmovilizados y circulantes. La pertinencia de esta distribución debería enjuiciarse en función del tipo de actividad, y de la estructura económica característica de empresas similares. La estructura de las inversiones y de la financiación puede observarse más claramente a través de los porcentajes verticales, cuyo cálculo se ofrece en la hoja Porc verticales.
- La rentabilidad económica es positiva y relativamente elevada (debería compararse con la obtenida por empresas similares). Su principal conductor es la rotación, el margen es moderado.
- A la vista de la ratio de garantía, la empresa está lejos de un evento de quiebra técnica.
- El endeudamiento es moderado, y se distribuye de manera uniforme en el largo y corto plazo contables.
- La estructura financiera es coherente con el volumen de actividad y la capacidad de generación de rentas; esto se traduce en una rentabilidad financiera (ROE) superior a la económica. El valor del ROE debería compararse con las rentabilidades de empresas similares y, en particular, con la mínima exigida por los propietarios.
- El fondo de rotación es positivo, lo que en principio es compatible con la lógica de la solvencia a corto plazo; esta hipótesis está reforzada por los valores de las ratios ácida y de tesorería. En cualquier caso, es importante señalar que resulta imposible determinar con seguridad la capacidad de pago, dado que la información contable externa no clarifica los vencimientos de la deuda corriente.
Escenario B
En este escenario se modifica la estructura financiera, una parte de la deuda a largo plazo ha sido sustituida por recursos propios; la deuda a corto es cuantitativamente similar. La cuenta de resultados es idéntica y tampoco hay alteraciones sustanciales en la estructura básica del activo, aunque la composición interna del circulante es diferente.
| 12 | Activo no corriente | Patrimonio neto | 20 | Ingresos | 20 | |
| 18 | Activo corriente | Pasivo no corriente | 3 | Gastos explotación | 16 | |
| 13 | Tesorería | Obligaciones | 3 | BAIT | 4 | |
| 2 | Existencias | Pasivo corriente | 7 | Gastos financieros | 1 | |
| 3 | Cuentas a cobrar | Proveedores | 6 | BAT | 3 | |
| Entidades financieras | 1 | Impuestos | 0,75 | |||
| 30 | Total activo | Total pasivo | 30 | Beneficio neto | 2,25 |
Estos cambios deberían traducirse en una mejora de los indicadores de estabilidad financiera a largo plazo - ya que el nivel de endeudamiento es inferior -; como las cuantías totales de activo y pasivo corrientes no cambian sustancialmente, la ratio de circulante debería ser similar. Sin embargo en este escenario la tesorería representa 13/18 = 72,2% del circulante, de manera que tanto la prueba ácida como la ratio de tesorería deberían mostrar valores más elevados (observe que una tesorería elevada no es, necesariamente, una buena noticia: la liquidez ocasiona un coste de oportunidad, por tanto debería ser ser la adecuada para las necesidades de pago).
| Garantía | 3,00 | rA | 13,3% |
| Firmeza | 4,00 | rF | 11,3% |
| Endeudamiento | 0,50 | Margen | 20,0% |
| Autonomía | 2,00 | Rotación | 66,7% |
| Fondo de rotación | 11,00 | ||
| Circulante (corriente) | 2,57 | ||
| Tesorería | 1,86 |
Un efecto indirecto de la nueva estructura financiera es un debilitamiento de la palanca financiera y, con ello, una reducción de la rentabilidad financiera o ROE. Aunque la facturación, la estructura de costes, la imposición, las inversiones, etc. son idénticas, la empresa estaría ahora creando menos riqueza para los propietarios - incluso destruyéndola, si el ROE resultase ser inferior a la rentabilidad mínima exigida -.
Observe que el endeudamiento no es necesariamente perjudicial para las empresas y/o las familias; por la misma razón, una reducción del apalancamiento no es necesariamente favorable para la empresa, ni compatible con los intereses de los propietarios (ni de los ciudadanos, en el caso de la deuda pública). Sin embargo, sí es cierto que el endeudamiento está clara e inequívocamente relacionado con el riesgo financiero. La cuestión clave es, como seguramente ha advertido ya, que la empresa (la familia, o el Estado) tenga un nivel de endeudamiento coherente con sus necesidades de inversión y con la tesorería neta que espera obtener en el futuro.
La incidencia del endeudamiento sobre el valor de la empresa, así como la estructura financiera óptima, se estudian con detalle en este capítulo.
Escenario C
En este caso la cuenta de resultados es similar a las anteriores, aunque hay diferencias palpables en la estructura patrimonial.
| 12 | Activo no corriente | Ingresos | 19 | |||
| 8 | Activo corriente | Pasivo no corriente | 8 | Gastos explotación | 14 | |
| 4 | Tesorería | Obligaciones | 8 | BAIT | 5 | |
| 3 | Existencias | Pasivo corriente | 22 | Gastos financieros | 2,1 | |
| 1 | Cuentas a cobrar | Proveedores | 9 | BAT | 2,90 | |
| 10 | Patrimonio neto | Entidades financieras | 13 | Impuestos | 0,73 | |
| 30 | Total activo | Total pasivo | 30 | Beneficio neto | 2,18 |
Probablemente habrá observado que los recursos propios figuran en la parte izquierda del Balance; o si lo prefiere, que su cuantía es negativa. La empresa está en quiebra ya que la deuda es superior al valor contable de los activos, lo que se traduce en una ratio de garantía inferior a uno. Por esa razón la ratio de endeudamiento tiene signo negativo, lo que resulta obviamente atípico. Es probable que haya también anomalías en la capacidad de pago a corto plazo, a tenor del signo del fondo de rotación y especialmente del valor de la ratio de Tesorería.
Sin embargo, llamativamente, la explotación devuelve un resultado positivo; de hecho la rentabilidad económica es superior a la calculada en escenarios anteriores. El ROE es negativo - ya que también lo es el valor de los recursos propios - y mayor, en valor absoluto debido al efecto desfavorable del apalancamiento. Aunque la cuenta de resultados de este ejercicio está saneada, la empresa parece haber soportado resultados negativos recurrentes en el pasado, que han erosionado los recursos propios.
Más arriba hemos establecido que el endeudamiento no es necesariamente incompatible con los intereses de los propietarios, si bien el apalancamiento se relaciona inequívocamente con el riesgo financiero. El escenario planteado ahora es compatible con una empresa cuya actividad, aún siendo rentable (al menos en este momento), no genera la tesorería necesaria para atender los compromisos de pagos derivados de la deuda. Se trata por tanto de un ejemplo en el que el abuso del apalancamiento conduce al fracaso de un negocio potencialmente beneficioso.
La deuda puede impulsar la rentabilidad, pero también puede causar un daño directo al bienestar de los propietarios si la empresa no alcanza la rentabilidad necesaria. Los resultados también ilustran cómo el beneficio no es equivalente a la tesorería ni tampoco sinónimo de salud financiera: la empresa obtiene un beneficio neto positivo, pero es inequívocamente insolvente.
| Garantía | 0,67 | rA | 0,17 |
| Firmeza | 1,50 | rF | -0,22 |
| Endeudamiento | -3,00 | Margen | 26,3% |
| Autonomía | -0,33 | Rotación | 63,3% |
| Fondo rotación | -14,00 | ||
| Circulante | 0,36 | ||
| Tesorería | 0,18 |
Escenario D
En este escenario el endeudamiento es ligeramente superior, aunque la diferencia más palpable radica en la composición por plazos del activo: los circulantes representan un 87% del total. El resultado económico es idéntico, aunque la cifra de gastos financieros es muy superior a la del escenario base.
| 4 | Activo no corriente | Patrimonio neto | 11 | Ingresos | 20 | |
| 26 | Activo corriente | Pasivo no corriente | 8 | Gastos explotación | 16 | |
| 5 | Tesorería | Obligaciones | 8 | BAIT | 4 | |
| 15 | Existencias | Pasivo corriente | 11 | Gastos financieros | 2,28 | |
| 6 | Cuentas a cobrar | Proveedores | 7 | BAT | 1,72 | |
| Entidades financieras | 4 | Impuestos | 0,43 | |||
| 30 | Total activo | Total pasivo | 30 | Beneficio neto | 1,29 |
La estructura del activo requiere atención, no tanto por la cuantía del circulante, sino más bien porque el grueso de éste se materializa en existencias. Es posible que se trate de una situación normal por el tipo de actividad de la empresa, pero esto es algo que debería ser objeto de un estudio de detalle porque puede condicionar la interpretación de las ratios de corto plazo: por más que el fondo de rotación sea positivo y las ratios de circulante y ácida tomen valores elevados, si la acumulación de inventarios no está justificada, debemos considerar la posibilidad de que la capacidad de pago de la empresa a corto plazo esté amenazada.
La segunda cuestión a considerar es la incidencia de la estructura financiera sobre el equilibrio patrimonial y la cuenta de resultados. El endeudamiento es el 173% de los recursos propios, lo que sin resultar atípicamente grande, obliga a examinar el impacto sobre la rentabilidad y la solvencia. La ratio de garantía es aceptable, pero inferior a lo que probablemente consideraríamos deseable. Más interesante resulta observar que los gastos financieros representan el 57% del BAIT, es decir: la empresa dedica más la mitad de su resultado económico solo al pago de intereses (además, debe atender la amortización o cancelación de la deuda, lo que sugiere que existe una presión muy intensa sobre la tesorería). El resultado neto es 1,29€ (42,7% inferior al original) y la rentabilidad financiera cae hasta el 11,7%, por debajo de la rentabilidad económica (13,3%, no varía porque tampoco lo hacen el activo y el BAIT).
Este escenario ilustra cómo un apalancamiento excesivo puede erosionar la rentabilidad de los propietarios, y por tanto el grado en que la empresa cumple su objetivo financiero. Observe que, al margen de todo ello, la elección de una mezcla financiera incorrecta se traduce en tensiones de tesorería - en una dificultad crónica para generar un nivel de tesorería suficiente para atender holgadamente el servicio de la deuda - y por tanto en un aumento del riesgo de insolvencia.
| Garantía | 1,58 | rA | 13,3% |
| Firmeza | 0,50 | rF | 11,7% |
| Endeudamiento | 1,73 | Margen | 20,0% |
| Autonomía | 0,58 | Rotación | 66,7% |
| Fondo rotación | 15,00 | ||
| Circulante | 2,36 | ||
| Tesorería | 0,45 |
Escenario E
Como en el caso anterior, la estructura económica está centrada en el activo corriente; el endeudamiento es similar, aunque aquí el grueso de la deuda es a corto plazo. La facturación y los gastos de explotación duplican a los previstos en el escenario D.
| 4 | Activo no corriente | Patrimonio neto | 10 | Ingresos | 40 | |
| 26 | Activo corriente | Pasivo no corriente | 1 | Gastos explotación | 36 | |
| 10 | Tesorería | Obligaciones | 1 | BAIT | 4 | |
| 2 | Existencias | Pasivo corriente | 19 | Gastos financieros | 2 | |
| 14 | Cuentas a cobrar | Proveedores | 15 | BAT | 2 | |
| Entidades financieras | 4 | Impuestos | 0,50 | |||
| 30 | Total activo | Total pasivo | 30 | Beneficio neto | 1,50 |
Un aspecto de interés en este escenario es valorar en qué medida el cambio en la facturación modifica los indicadores de rentabilidad y la estabilidad financiera. El comportamiento del volumen de negocio parece coherente con la composición del activo corriente, en el sentido de que se materializa en niveles más altos de tesorería y cuentas a cobrar, y en una rotación mucho más intensa (133%). En conjunto, estos resultados no parecen plantear incertidumbres en relación a la capacidad de pago y la solvencia a corto plazo.
Sin embargo también ha de considerarse el comportamiento de los gastos de explotación, que obviamente están directamente relacionados con el volumen de negocio. En este caso, dichos gastos representan el 90% del ingreso, mientras que en el escenario inicial esta ratio (denominada coeficiente de explotación) es el 80%; por tanto, los gastos aumentan en una proporción superior a la de los ingresos, y esto se traduce en un margen más bajo (10% frente al 20%). A pesar de todo la rentabilidad económica es exactamente la misma (13,3%) porque el bajo margen se compensa con una muy elevada rotación.
Observe que podemos lograr un mismo nivel de rentabilidad empleando diferentes estrategias comerciales: margen bajo + alta rotación; margen elevado + baja rotación; y múltiples combinaciones intermedias.
A diferencia de lo que ocurre en el escenario D, la rentabilidad financiera es superior a la económica (15%), a pesar de que el endeudamiento es más elevado (200%). La explicación radica en el coste de la deuda: 20€ de exigible devengan 2€ de gasto financiero, lo que equivale a un coste medio aproximado del 10%; en el escenario D el coste medio es un 12%.
| Garantía | 1,50 | rA | 13,3% |
| Firmeza | 4,00 | rF | 15,0% |
| Endeudamiento | 2,00 | Margen | 10,0% |
| Autonomía | 0,50 | Rotación | 133,3% |
| Fondo rotación | 7,00 | ||
| Circulante | 1,37 | ||
| Tesorería | 0,53 |